Cuando cumple 22 años Mario viaja a Europa dispuesto a encontrar las raíces de la pintura y su inspiración artística.
Varios meses en Paris lo llevan a descubrir que allí no está su búsqueda. Está en la “cuna del arte” occidental, y no se siente para nada conmovido.
Luego de unos meses decide volver habiendo comprendido que su motivación artística estaba en su tierra, que debía arañarla y buscar en sus raíces. Es entonces que comienza con su amigo el fotógrafo Tito Vallacco a tramar un nuevo viaje al noroeste argentino, Perú y Bolivia. Quieren conectarse con los orígenes del continente en la América profunda.
En ese camino algo lo hace vibrar mil veces más que el Louvre: una extraña y mágica luz sobre el lago Titicaca. Esa atmósfera y ese silencio sideral lo hacen encontrar su verbo, el que guiará toda su obra.
Esta realidad lo subyuga y lo motiva por completo y para siempre.
Tito Vallacco es el autor de las fotos tomadas en aquel mítico viaje.


VALLACCO - MOLLARI







4 comentarios:

  1. Es conmocionante encontrarse, confieso mi ignorancia, con la fuerza de estos artistas. La colonizacion cultural es como un gas que nos va envenenando sin que nos demos cuenta. Hizo falta un gobierno Nacional y Popular y un atropello pseudojudicial para que muchos argentinos hoy nos acerquemos a esta muestra de Arte que la Omigarquia ha pretendido desprestigiar y ningunear. Muchad gracias a los autores y a Cristina.

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  2. Mi nombre es Victor Richini, y con algunos errores de tipeo inadvertidos publique como victorichini@gmail.com

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  3. No se porque aparezco como unknown. Soy Victor Richini. DNI 8259946

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